Erasmus en Lieja, tercer día
Miércoles 13, jornada cultural: en tres vehículos nos llevan de visita a diferentes edificios universitarios: en el edificio principal de la ciudad, plaza 20-août, visitamos una pequeña exposición temporal con grabados de Durero.
Salimos para el campus Sart-Tilman: visita al château de Colonster et du Sart-Tilman, propiedad de la universidad. Ahora es utilizado para organizar eventos, reuniones, exposiciones, tiene unas habitaciones conservadas como museo y destaca el legado del escritor belga Georges Simenon, quien dejó su obra y el mobiliario de su despacho a la Universidad de Liège.
Aquí está reconstruido su despacho, y hay una sala con su biblioteca personal, todas las ediciones de su obra, películas basadas en sus novelas, obras sobre él… Destino para los estudiosos de Georges Simenon.
El campus Sart-Tilman, construido en los años 60, se encuentra a una decena de kilómetros del centro. Urbanísticamente integrado en el bosque, con edificios dispersos y semiescondidos entre la vegetación, hacen que sea bonito, pero quizás poco práctico. El material que predomina en las construcciones es el hormigón, dando un aspecto futurista años 60 en plena naturaleza.
Un centenar de obras de arte complementan este campus, formando un Museo al aire libre.
Uno de los edificios más emblemáticos es sin duda el Hospital Universitario, sede de la Facultad de Medicina. Construido por Charles Vandenhove en los años 80, y rodeado de cristal, enrejado y hormigón, es precisamente por estas rejas por lo que ha sido declarado patrimonio nacional.
Fuimos invitados a comer en el restaurante “vip” universitario, un edificio nuevo y muy agradable.
Por la tarde, en la sede del centro de la ciudad, tuvimos oportunidad de conocer la sección de fondo antiguo, perteneciente a la Biblioteca general de Filosofía y Letras. En la sala Marie Delcourt nos explicaron las tareas de conservación y restauración que llevan a cabo con el valiosísimo y gran fondo que poseen, y que pudimos apreciar en algún manuscrito, incunable y otras obras que nos enseñaron.
La parte cultural continuó, gracias a Julien, responsable del servicio de Relaciones Internacionales: nos hizo un agradable recorrido por algunas calles representativas de la ciudad, explicándonos trozos de su historia.
Y como no, parte de la historia es la cerveza, que también degustamos en la Plaza del Mercado.
Ha sido un día muy aprovechado.












